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El día de San Valentín se celebraba ya en el Imperio Romano. En el año 270 d.C. San Valentín se enfrentó al emperador y ayudó a jovenes parejas a casarse, desafiando el edicto de Claudio II que les prohibía casarse para no tener ningún compromiso en caso de ir a la guerra.
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Rómulo Augústulus abdica ante Odoacro.
 
  Rómulo Augústulus abdica ante Odoacro.
  Monedas acuñadas por Odoacro.
  Mapa de los pueblos Bárbaros.

Odoacro

Aunque Odoacro no es considerado en sí como un enemigo de Roma para muchos historiadores, otros afirman que sí podría considerarse como tal por ser el instigador del fin del Imperio Romano de Occidente al destituir al último emperador Rómulo Augústulo del trono, hecho que marca el fin de la llamada Edad Antigua y el comienzo de la Edad Media.

Odoacro o Odovacar (435 d.C. – 493 d.C.), (en germánico Audawakrs, que significa “que busca la riqueza”), jefe de la tribu germánica de los Hérulos, de ascendencia medio Huno medio Esciro, fue el hijo de Edecán, consejero de Atila.

Odoacro, entró en Italia al mando de los Bárbaros Foederati, un contingente de guerreros bárbaros al servicio del Imperio que representaban los restos del ejército imperial.
En el año 476 y tras unas luchas enconadas por el poder imperial, que terminaron por debilitarlo, Orestes, general del ejército, obligó a abdicar a Julio Nepote, poniendo en el Trono de Roma a su propio hijo Rómulo Augusto que contaba con catorce años de edad. El nombre de Rómulo Augusto parecía un gran augurio, pues estaba compuesto por Rómulo, el fundador de Roma y Augusto el fundador del Imperio. Sin embargo su nombre fue deformado, convirtiéndolo en su diminutivo, Rómulo Augústulo, (“Rómulo, el pequeño emperador”).

Odoacro, viendo que los Visigodos se habían apropiado de dos tercios de las tierras de la Galia y los Borgoñones además de los dos tercios se habían apropiado de pastos, reivindicó para su pueblo, como general del ejército romano, un tercio de las tierras de Italia, a lo que Orestes, a través de su hijo Rómulo Augústulo, el último emperador romano de Occidente, se negó.

Odoacro, tras la negación de Rómulo Augustúlo se hizo proclamar jefe de las milicias, derrotando y ejecutando a Orestes en Ticino (la actual Pavía) y deponiendo al emperador Rómulo Augústulo, en el año 476 d.C. Tras su destitución, fue deportado al Lucullanum situado en la bahía de Nápoles donde se cree que sobrevivió hasta el año 511 d.C.

Odoacro a diferencia de otros predecesores suyos como Ricimero, podía nombrar a un nuevo emperador títere y gobernar a través suyo o gobernar como agente del emperador romano de Oriente. Se inclinó por la segunda opción, enviando las insignias imperiales de Occidente a Zenón, emperador del Imperio Romano de Oriente. Junto a las insignias solicitó ser confirmado como Dux de Italia, a lo que Zenón accedió confiriéndole el rango de patricio con el beneplácito del Senado Romano, en el año 477 d.C.

Es por esta razón, que el 476 d.C., año de la abdicación de Rómulo Augústulo, es habitualmente considerado como la fecha de “La caída del Imperio Romano”. Aunque esto es engañoso, dado que el Imperio Romano, en verdad, aún existía y era aún la mayor potencia de Europa. Su capital estaba en Constantinopla y su emperador era Zenón. Pero al descender nuestra cultura del Imperio Romano Occidental, tendemos a ignorar la existencia continua del Imperio Romano en Oriente. Cierto es que muchas de las provincias occidentales eran gobernadas por germanos, que eran nombrados funcionarios romanos. Estos reyes bárbaros, aceptaban como un honor que se les otorgara el título de Patricio o de Cónsul y gobernar una provincia de un imperio que consideraban casi místico y que parecía indestructible.

Zenón nunca aceptó ni reconoció a Rómulo Augústulo como emperador de Occidente, considerándole como un usurpador del poder de su único colega legal en el trono, Julio Nepote, que tras su deposición, había huido de Roma y vivía en Iliria, donde se mantuvo como el único Emperador Romano de Occidente legítimo reconocido como tal por Zenón. Hasta su muerte, en el año 480 d.C., Julio Nepote siguió siendo en teoría el superior de Odoacro, sin embargo, éste se tituló como Rex Italiae y emitió moneda con su nombre, por lo que para la Corte de Constantinopla el Imperio Occidental subsistió como tal hasta el año 480 d.C. tras el asesinato de Julio Nepote, quedando el Imperio unificado bajo el mando de Zenon, como lo había estado con Constantino I y Teodosio I.

Odoacro gobernó Italia que pasó a ser una simple diócesis apoyándose en el ejército. Mantuvo y defendió Italia de otros pueblos bárbaros que se asentaron en sus límites. Aseguró el abastecimiento de Roma, venció a los Rugios que devastaban Nórica e invadió Iliria con el pretexto de vengar la muerte de Julio Nepote, anexionándola a sus posesiones y convirtiendo al Rey de las tribus germánicas de Italia incómodamente poderoso y demasiado cercano desde el punto de vista de Constantinopla.

Las relaciones entre la Roma Oriental y Odoacro fueron empeorando. A Odoacro se le presentó la oportunidad de entrar en una conspiración contra el emperador Zenón. Esta sospecha de traición irritó al emperador que deseaba librarse de Odoacro.
Con el beneplácito del emperador, los Osotrogodos bajo el mando de Teodorico, hijo de Teodomiro, que reunía junto a sus virtudes germanas un alto conocimiento de la cultura clásica al haber vivido como rehén en Constantinopla desde los siete años, partieron hacia Italia, bordeando el mar Adriático.

Los Ostrogodos invadieron el reino de Odoacro, destruyendo a su ejército, en dos batallas distintas. El año 489 d.C. Odoacro estaba sitiado en Ravena. Teodorico llevó adelante el asedio y en el año 493 d.C. Odoacro se rindió. Teodorico violando las condiciones de la rendición mató a Odoacro con su propia espada haciéndose con su reino.

Su posición fue reconocida por Anastasio, el nuevo emperador, que había subido al trono tras la muerte de Zenón en el año 491 d.C. Teodorico gobernó de una forma excepcional, llevando durante el primer cuarto del siglo VI a Italia a un prosperidad que no había sido vista desde la época de Marco Aurelio, tres siglos antes. Hasta la cultura romana gozó de una gran prosperidad. Gracias a su buen gobierno Teodorico pasaría a la historia como “Teodorico el Grande”.

 

 
 
 
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